Por fin. Después de meses de trabajo, ya podéis leer Hija de Jordania, la nueva entrega de la saga Princesas de la Oscuridad.
Esta vez la historia sale de España para llevarnos hasta Jordania, Dubái y de vuelta a Madrid, siguiendo los pasos de Yasmina Bin Nayef. Una chica vendida por su familia con seis años, criada por el servicio de inteligencia jordano y convertida en una de sus mejores agentes. Hasta que alguien decidió que una mujer tan buena como un hombre era un problema. Traicionada, acusada de espiar para Irán y obligada a huir de su país, Yasmina acaba limpiando la mierda de un piso de Vallecas, sin dinero, sin papeles y con Blanca Reyes recordándole cada día cuál es su sitio.
Y ya sabéis cómo se las gasta la señorita Reyes.
Es un thriller oscuro, sin filtros, como toda la saga, pero también es el libro más duro que he escrito. No os voy a engañar: hay páginas que cuestan. Porque detrás de la ficción hay miles de mujeres reales, engañadas y traídas a la fuerza a países como el nuestro, obligadas a prostituirse para pagar deudas que nunca existieron. Si esta novela sirve para que alguien abra los ojos, ya habrá cumplido su objetivo.
Esta vez la dedicatoria es para mi madre, que soñaba con visitar Jordania y en 2025 pudo cumplirlo.
Podéis encontrar Hija de Jordania y el resto de la saga en Ediciones-k-media.com. Y como siempre, tenéis mi correo abierto para contarme lo que os ha parecido.
Que la disfrutéis. O que la sufráis, que también vale.
Jakobe Fontán

